Si, el teclado es muy bueno, las clases son geniales, el material educativo no es aburrido ni repetitivo... El precio es más que adecuado y, sinceramente, me he comprado una funda para llevar el teclado donde sea, planeando imprimirme mis propias partituras, hacer los ejercicios sin parar. Siempre quise aprender a tocar el piano pero no desde la técnica pura, así que este es el curso perfecto! Merece la pena, solo con recibir el teclado ya has amortizado la inversión. Los profes son geniales y claros y abiertos y responden con paciencia y devoción a la música. La metodología es simplemente, para alguien neurodivergente como yo, perfecta... Agradecida para siempre!